El pasado viernes, se elaboró un informe sobre una situación violenta que ocurrió entre dos efectivos pertenecientes a la Comisaría 1ª. Las acusaciones describen amenazas con uso de arma de fuego entre los involucrados, que se encontraban solos dentro de la dependencia, cumpliendo con sus labores policiales.

Dado los acontecimientos, los superiores procedieron a cumplimentar los protocolos de actuación, dando intervención a la División Judicial de la Unidad Regional IV para que realice una investigación al respecto y, además, se dé conocimiento a la Fiscalía de Casilda.

A ambos funcionarios se les retuvo el arma reglamentaria, sus chalecos balísticos y deberán enfrentar una evaluación profesional ante un psicólogo.

Luego del estudio del profesional de salud, se determinará si están en condiciones de reintegrarse a la fuerza.